sábado, 14 de abril de 2012

TEMA N° 28 IMPORTANCIA DEL MODERNISMO EN LA LITERATURA PANAMEÑA


TEMA N° 28
IMPORTANCIA DEL MODERNISMO EN LA LITERATURA PANAMEÑA

INDICADOR DE LOGRO: Presenta el aporte de los autores panameños en el fortalecimiento de nuestra nacionalidad.


- Antecedentes
El istmo de Panamá también se convirtió en uno de los escenarios de la Guerra de los Mil Días (1899 - 1902), que asoló Colombia, y que fue una de las causas de la separación de Panamá de Colombia en (1903). Este hecho (de la Separación) se da en el momento de auge del Modernismo en las letras hispánicas.
El primer modernista fue Darío Herrera (1870-1914), amigo y seguidor de Rubén Darío, al que conoció en Buenos Aires. También Nicole Garay (1873-1918). Otro poeta de importancia fue León Antonio Soto (1874-1902), prematuramente muerto a causa de las torturas a las que le sometió la gendarmería por haber defendido la causa panameña en la Guerra de los Mil Días.
Dos revistas literarias se ocuparon principalmente de la difusión del movimiento modernista: El Heraldo del Istmo (1904-1906), dirigida por Guillermo Andreve (1879-1940), y Nuevos Ritos (1907), cuyo fundador fue Ricardo Miró (1883-1940). Este último es quizá el poeta más destacado del Modernismo panameño. Es muy conocido por su poema "Patria" (1909).
En esta época desarrolló también su obra Gaspar Octavio Hernández (1893-1918), autor de Melodías del pasado (1915) y La copa de amatista (1923). Otros destacados poetas de la misma generación fueron María Olimpia de Obaldía (1891-1985) y Demetrio Korsi (1899-1957), aunque este último se inclinó posteriormente a la poesía de vanguardia.[1]

- Géneros literarios modernistas

Durante la precaria situación de la dependencia de Colombia, el pensamiento panameño se muestra vigoroso en Justo Arosemena, Ponce Aguilera, Gil Colunje, Manuel Gamboa y otros. Hay también poetas sensibles a todas las corrientes literarias. Unos son románticos; otros se sienten atraídos por el nuevo estilo creado por Darío. En un principio, no hay un concepto claro de lo que es el modernismo (v.), aun cuando el término comience a emplearse con frecuencia. Poco a poco, el nuevo movimiento literario se impone. Contribuyen a ello los periódicos y revistas, que presentan a un público ávido, producciones de Catulle Mendes, traducciones de D'Annunzio, colaboraciones de modernistas hispanoamericanos y los trabajos de la primera generación modernista panameña.

La poesía
En este período, el lenguaje de la poesía panameña fue enriquecido y dotado de nuevas formas de expresión propias de la poesía moderna. Este lenguaje utilizado por los poetas modernos es más escogido, culto, elegante y esteticista. De igual modo, en la plenitud del movimiento, los diversos autores trataron de integrar otras disciplinas como la música, la pintura, el ballet, etc. a la poesía. Al igual que en el resto de los países influidos por el Modernismo, se puede mencionar las siguientes características: La poesía posee universalismo cultural, incorpora lo oriental y vuelve a temas clásicos y medievales.
Al advenir la República, son pocos los que quedan de este primer grupo modernista, pero las revistas continúan. La literatura de esos primeros 15 años de vida independiente se presenta a través de periódicos y revistas, y es casi enteramente obra de los poetas. Ello se debe a que ese momento, el más propicio para las exaltaciones líricas, corresponde a la hora cumbre de la poesía en Hispanoamérica. Pasada esta etapa, muchos poetas acomodan el modernismo a la realidad presente; se alejan un tanto de los temas extraños y se acercan a lo nacional para cantarlo con emoción y orgullo. El representante más sobresaliente de este grupo es Ricardo Miró (1883-1940), el principal poeta panameño, y el más inspirado intérprete de ese sentimiento que liga al terruño. Algunos autores, siguiendo sus huellas, encuentran en lo nacional, en sus aspectos localista, urbano, rural, nativista, tipicista, la mejor fuente de inspiración. Sin embargo, ya en 1929, Rogelio Sinán (seudónimo de Bernardo Domínguez Alba, n. 1904) marca el nuevo rumbo en la poesía, con su libro Onda, publicado en Roma, que abre el camino al vanguardismo (v.). Las contribuciones de Sinán y de otros poetas han fortalecido y vitalizado la nueva corriente hasta el punto de que la actual poesía panameña se desenvuelve dentro de sus cánones.
      De la necesidad de organizar el nuevo Estado, surge una literatura que versa sobre cuestiones más trascendentes. Esta literatura de ideas que abarca los campos de la educación, economía, derecho, filología, historia, crítica literaria y musical y folklore, mantuvo su predominio hasta la tercera década del presente siglo.


El ensayo
El ensayo reaparece más tarde, encauzado hacia la historia, sociología, política, Derecho internacional, literatura, crítica literaria, semántica, folklore, filosofía y pedagogía, con el digno propósito de afirmar la personalidad panameña como nación.     

El cuento
Los modernistas introdujeron el cuento, pero el género no se cultivó en forma continuada; mas los cambios, las transformaciones, los problemas que hacían más compleja la vida panameña, ofrecieron condiciones para que no solamente el cuento, sino también la novela, fructificara de una manera plena. Los primeros cuentos son de carácter costumbrista, y otros también de tendencia exótica y sexual; en seguida aparece el cuento regionalista que, por sus cualidades de forma y contenido, ocupa un lugar preponderante dentro de la literatura panameña. Luego, el' cuento urbano lleno de agudas observaciones y notas humorísticas. En una forma u otra, el cuento, aun cuando a veces muestre los aspectos menos gratos del vivir cotidiano, constituye un manifiesto anhelo de reafirmar lo panameño.
Se puede decir que el género cuento en Panamá empieza formalmente en 1903, cuando Darío Herrera (1870-1914) publica el primero libro de cuentos de autor panameño, Horas lejanas, en Buenos Aires, Argentina. A partir de esta fecha, según algunos autores (Jaramillo Levi, Enrique; Gajes del oficio, Panamá, 2007) y según lo que se puede ver en la bibliografía nacional, el cuento es el género literario que más se ha practicado en Panamá, superando en producción a la poesía y, en mucho mayor medida, a todos los otros géneros.
Junto a Darío Herrera, publicaron cuento en Panamá casi todos los poetas modernistas y postmodernistas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. De ellos sobresalen Salomón Ponce Aguilera (1868-1945), Guillermo Andreve, Gaspar Octavio Hernández (1883-1940) y Ricardo Miró (1883-1940) cuya obra cuentística, dispersa y mucha de ella inédita, fue recogida y comentada por el escritor Mario Augusto Rodríguez en 1956. También, en la misma época, hay que mencionar a los autores Alfredo Cantón (1910-1967), José María Núñez (1894-1990), Moisés Castillo (1899-1974), que como prosista se dedicó principalmente al costumbrismo (Fiestas escolares, 1937), además de cultivar una poesía de corte popular, en obras como Romances de mi tierra (1939), y Gil Blas Tejeira (1901-1975).[2]

La novela
La novela de base histórica es la que primero se presenta con mayor relieve. La creación del Premio Nacional de Literatura ha constituido un fuerte estímulo para los novelistas. Surgen desde entonces novelas de todos los tipos: históricas, psicológicas, urbanas, de costumbres, de carácter social y de inspiración campesina. Algunas son completamente modernas en su estructura, otras siguen los moldes tradicionales. Unas son evocaciones de la época de la conquista o del periodo de dependencia de Colombia; otras enfocan problemas relativos a la cuestión del canal, muestran visiones de la vida urbana, o bien dirigen su atención al campo. Algunas incluso han tenido repercusiones interamericanas, pero, a pesar de ello, todavía no se ha dado la gran novela panameña que pueda colocarse al lado de las más grandes manifestaciones de la novelística hispanoamericana.

Principales autores modernistas panameños

Ricardo Miró
 
Ricardo Miró Denis (Ciudad de Panamá, 5 de noviembre de 1883 - 2 de marzo de 1940) fue un escritor modernista panameño.
A los quince años viajó a Bogotá para hacer sus estudios, sin embargo regresó a Panamá debido a la Guerra de los Mil Días en 1899. Publicó sus primeros versos en la revista El Heraldo del Istmo, donde trabajó durante 10 años.
Luego volvió a España y entre 1908 y 1911 desempeñó el cargo de cónsul en Barcelona.
En 1909 publicó su poema Patria, donde resalta la nostalgia que siente al encontrarse lejos de su tierra. De nuevo en Panamá, desempeñó cargos como director de los Archivos Nacionales (1919 - 1927) y secretario de la Academia Panameña de la Lengua (1926 - 1940).
Obras
  • Preludios (1908).
  • Segundos preludios (1916).
  • La leyenda del Pacífico (1919).
  • Flor de María (1922).
  • Versos patrióticos y recitaciones escolares (1925).
  • Caminos silenciosos (1929).
  • El poema de la reencarnación (1929).
Además escribió poesías tales como:
También escribió cuentos que nunca publicó en forma de libro, pero que aparecieron en periódicos y revistas locales. Estos cuentos fueron recopilados en 1956 en un ensayo realizado por el escritor Mario Augusto Rodríguez.
Por su labor como poeta, se ha conmemorado de manera póstuma la realización del Premio Ricardo Miró que valora a los exponentes de la literatura panameña.[3]


 Gaspar Octavio  Hernández
 


Nació en la ciudad de Panamá, el 14 de julio de 1893, de humildícimo origen, es el más joven de los poetas primeros de la República y también el más sometido al influjo modernista. Autodidacto, mostró dominio sobre los instrumentos de su arte. Fue correcto verificador, y poeta. Agrada en Hernández su voluntad de perfección. Hombre imaginativo, realizó cosas singulares. Y dejó dos libros: Iconografías (1915), prosa que incluye cuentos y notas críticas, y Melodías del pasado (1915); a lo que se agrega La Copa de Amatista (1923), libro póstumo. Murió el 13 de noviembre de 1918, de un ataque de hemoptisis.
Demetrio Korsi lo clasificó de "gran poeta negro, doloroso, exótico, sincero y desventurado que murió a los 25 años ahogado por violenta hemoptisis, en el despacho de La Estrella de Panamá, periódico del cual era jefe de redacción".
Hacia el final de su vida empezó a interesarse por el tema popular. Sus pocos poemas de ese tipo nos indican que ese camino le llevarían al encuentro de su yo esencial. Con todo, su obra constituye uno de los más importantes logros de la poesía panameña. Si Hernández fue un autodidacta, su joven exégeta ha demostrado técnicamente su genialidad poética. Sin su prematura muerte, su modernismo hubiera alcanzado el más alto nivel continental.

Obras de Gaspar Octavio Hernández
Título
Año
Melodías del Pasado
1915
Cristo y la Mujer de Sichar
1916
La Copa de Amatista. Libro póstumo con prólogo de Demetrio Korsi.
1923
Poesías Selectas. Panamá, Ministerio de Educación.
1955
Obras Selectas. Idema, vol. de 600 págs. que incluye su obra completa (Poesía y Prosa).
1966

Entre las poesías de Gaspar Octavio Hernández podemos mencionar las siguientes:
Balada del Campanero de la Campana de Oro
La Cabeza de Vasco
Arboles de la Orilla del Camino
El Presentimiento del Arbol
Berta Del Alcazar




Olimpia de Obaldía
 
Nació en Dolega. Provincia de Chiriquí, el 9 de septiembre de 1891. Fué maestra de escuela primaria hasta 1918, en que contrajo matrimonio con Don José de Obaldía.
Es la máxima representación femenina de los poetas de inicio de la república. En un medio remiso al reconocimiento de sus valores, su aparición va seguida de inusitado éxito. En solemne velada, organizada por el Instituto Nacional de Panamá, fue coronada en el Teatro Nacional, en 1930.
Sus poesías "no siguen ninguna escuela, ni se ciñen a reglas". Lo que no es de extrañar. El modernismo, y a María Olimpia no podemos situarla fuera de la órbita modernista, más que escuela fue clima, ambiente dentro del cual proliferaron poetas de muy diverso acento y contenido. No pertenece a ninguna escuela, pero es dueña de su oficio, conoce el secreto de la artesanía poética. De otra manera no es posible explicar la ponderación de su verso, el equilibrio de su mejor poesía.
En la Antología de Panamá, de Demetrio Korsi, de 1926, se dice: "Poetisa de arte sencillamente delicado. Reside en el interior de la República, en David, repartiendo su cariño entre su esposo y sus hijos."
Murió en el año 1985.

Obras de María Olimpia de Obaldía
Título
Año
Orquídeas. Panamá, Imprenta Nacional.
1926
Breviario Lírico. Panamá, Imprenta Nacional.
1930
Parnaso Infantil. Panamá, Ediciones del Departamento de Cultura.
1948

Entre las poesías de María Olimpia de Obaldía podemos mencionar las siguientes:
Renacimiento
Primaveral
Crepuscular
Primavera Espiritual
Cósmica


Darío Herrera
 

Como diplomático desde 1897 recorrió Ecuador, Perú, Chile y Argentina. En 1904 es nombrado Cónsul en Francia, pero renuncia poco después por motivos de salud. Entre 1905 y 1906 visitó Cuba, El Salvador y México, donde realizó periodismo. En 1908 fue nombrado vicecónsul en El Callao (Perú) y en enero de 1911 Cónsul General. En enero de 1913 fue nombrado Cónsul en Valparaíso (Chile) donde falleció.
En sus numerosos destinos como diplomático forjó amistad con varios de los grandes poetas del Modernismo como Rubén Darío, Leopoldo Lugones, Ricardo Jaimes Freyre, Francisco y Ventura García Calderón, José Santos Chocano, etc.
En 1903 publicó Horas lejanas, el primer libro de cuentos publicado por un panameño. En 1971 se publicó su colección póstuma de poemas Lejanías. Fue el primer traductor al español de La Balada de la Cárcel de Reading de Oscar Wilde.
Como periodista desarrolló una intensa actividad en diarios y revistas de Hispanoamérica. Entre otras publicaciones, colaboró con La Nación de Buenos Aires, El Imparcial y Mundo Ilustrado de México, La Habana Elegante y El Fígaro de Cuba, La Quincena de El Salvador, etc.
Su poesía se caracteriza por ser sugestiva, psíquica y melancólica; la cual, además, posee una notable influencia de Leconte de Lisle, Stéphane Mallarmé, Verlaine, además de José Asunción Silva y de Rubén Darío. Desde el punto de vista formal, la obra de Darío Herrera es muy estética (debido a la influencia parnasiana) y se distingue por su gran poder descriptivo, elegancia en la frase rebuscada y por una preocupación léxica y formal que se refleja en su rima que es capaz de crear ritmos especiales para expresarse. La temática de su poesía gira en torno al hastío del amor, la mitología grecolatina y la muerte. Característico en la obra de Darío Herrera es su intento de evadir la realidad (lo cual está muy presente en los poetas modernistas), buscando un escenario en el pasado o en el esplendor europeo.
Obras
  • Horas lejanas y otros cuentos (cuentos, Buenos Aires, 1903)
  • Lejanías (poesía, Lima, 1971, edición póstuma).[6]

 León A. Soto
 
Nació en la ciudad de Panamá, el 11 de abril de 1874. Circunstancias adversas le negaron la oportunidad de hacer estudios sistemáticos. No obstante, descolló temprano como poeta y periodista. Tuvo periódico propio: "Don Quijote" (1899), semanario que dedico espacio a la política y adhirió a la causa de Cuba.
Dotado de clara inteligencia y elevado numen, comenzaba a descollar en el campo de las letras, cuando se suscitó en el Congreso de Colombia la desaprobación del tratado Herran-Hay. Y desde esa fecha no dio tregua a sus actividades separatistas, que le acarrearon el martirio, que culminó con su fallecimiento. Murió un año antes de que Panamá entrara en la categoría de nación libre: Antes de que él pudiera ver convertido en realidad tangible un sueño que nunca dejó de soñar. Por los acontecimientos que le causaron la muerte, es considerado el Único Mártir de la emancipación Istmeña y el primero en hacer brillar la primera chispa de ese acto patriótico.
En efecto, no pudiendo arrancarle la dignidad, le quitaron la vida. Su victimario, un soldado cobarde y criminal de nombre Pío IV Cortés, le golpeó brutalmente pocos días después que él, a través de un discurso, había hecho un llamado patriótico al pueblo panameño. Como consecuencia de la brutal paliza murió el 22 de febrero de 1902.
Pero el llamado de Soto produjo su efecto, ya que al año siguiente, el pueblo entero, como un solo hombre, se aprestaba a la conquista de su libertad.
Soto fue un prócer anónimo, una víctima del ideal libertador a quien la patria en reconocimiento le otorgó el olvido. Fue un patriota valiente y desinteresado. No supo -ni lo ambicionó nunca- del reconocimiento justo ni de la recompensa que su actuación merecía. Nobleza de espíritu que debe perpetuarse en el recuerdo de todo panameño.
La obra de Soto, que cuidó mucho de la forma, denuncia un plausible afán de perfección. Cuentan - y sus versos lo corroboran - que sintió una grande e insatisfecha pasión amorosa. Espiritualmente fue un aristócrata, descontento de nuestra vulgaridad cotidiana, amigo de lo exótico y maravilloso.
León Antonio Soto fue un poeta sensorial afectivo en quien se dan en una combinación muy particular dos signos esenciales: anhelo de perfección formal y una carga romántica de potencia explosiva.
Obras de León A. Soto
Título
Año
Eclécticas. Obra póstuma, publicada por Guillermo Andreve
1905
Obra Selecta (Verso y Prosa). Obra póstuma, publicada por La Academia Panameña de la Lengua
1974



Adolfo García (1872-1900), quien colaboró y participó en la redacción de El Cosmos. Sin embargo, su obra poética tiene y participó en la redacción de El Cosmos. Sin embargo, su obra poética tiene muy poca presencia modernista, y lo que revela se limita a combinaciones de rimas, algo más complejas que las comunes.[8]


 Salomón Ponce Aguilera