miércoles, 11 de enero de 2012

TEMA No. 23 LITERATURA PANAMEÑA

APRECIACIÓN Y CREACIÓN LITERARIA
TEMA No. 23
LITERATURA PANAMEÑA


INDICADOR DE LOGRO: Desarrolla actitudes en defensa y cultivo de sentimientos de apreciación estética de las expresiones culturales y valores nacionales.

Importancia de su estudio
Conocer la literatura de un país siempre va a ser importante, toda vez que esta será portadora indirecta de su historia, costumbres, tradiciones y fuente de mucha información importante relativa a diversos aspectos de la vida cotidiana.

Antecedentes
La literatura de Panamá comprende el conjunto de obras literarias producidas en Panamá. Rodrigo Miró (1912-1996), historiador y ensayista panameño, cita a Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés como el autor del primer cuento escrito en Panamá; la historia de un personaje conocido como Andrea de la Roca, publicado como parte de la "Historia General y Natural de Las Indias" (1535). Sin embargo, las primeras manifestaciones literarias panameñas, propiamente dichas, de las que se tiene constancia, se dan en la primera mitad del siglo XVII con la aparición de la antología titulada "Llanto de Panamá a la muerte de Enrique Enríquez". Aunque esta obra fue compuesta durante la época de la Colonia, la mayoría de los poemas agrupados en ella fueron escritos por autores nacidos en Panamá.
A pesar de esto, no fue sino hasta la mitad del siglo XIX cuando hubo una mayor participación de autores panameños, y se sentaron las bases de la producción literaria hasta la actualidad.(1)

Identidad nacional
El Canal de Panamá y nuestra literatura

Desde el siglo XIX, la literatura panameña ha expresado de manera muy particular una lacerante realidad, que en apariencia es común a la de otros países latinoamericanos: la injerencia de los Estados Unidos de América en los asuntos nacionales y la manipulación de la economía y la política del continente; sin embargo, ningún otro país ha vivido con una efectiva presencia extranjera en medio de su territorio, conculcando derechos territoriales y jurídicos; imponiendo estilos de vida extraños a la idiosincrasia nacional. Este hecho creó una vena temática que ha producido abundante material en todos los géneros literarios. Casi todos los escritores panameños tienen en su producción alguna obra que se refiere directa o tangencialmente al tema canalero y nacionalista. Una revisión retrospectiva del material literario nos remitirá al siglo XIX, donde encontraremos consignada en versos la protesta por la presencia estadounidense.


El poeta panameño Tomás Martín Feuillet es el primero en escribir poesía antinorteamericana, quizás como respuesta a los sangrientos sucesos del 15 de abril de 1856, conocidos como "la tajada de sandía" y que fueron suscitados por viajeros norteamericanos que cruzaban el país en el ferrocarril transístmico, para embarcarse en las costas del Pacífico rumbo a las minas de oro de California.

"Habéis entrado en circunstancias críticas
Este pobre país a gobernar,
Cuando dice se trata en Norte América
De venir nuestras leyes a ultrajar.
Y nuestro suelo, nuestros campos fértiles,
Tintos en nuestra sangre se verán;
Mas no los hijos del ruidoso Niágara
Su estrellado pendón aquí alzarán
".

Ante las promesa del auge económico que sobrevendría con la construcción del canal, el poeta José María Alemán previene a sus coetáneos con estas irónicas letrillas:

"No más miseria y pobreza,
Ni godo ni liberal:
Por montones la riqueza
Recogerá cada cual
Cuando concluya el canal
".

Una vez inaugurada la República, se generó una gran polémica por la forma como ocurrió la secesión de 1903. Gaspar Octavio Hernández expresa en más de un poema su reproche a la intromisión yankee; así se desprende del siguiente texto:

"¡Cíñete casco de adalid! Entona
no himnos de paz sino canción guerrera
que derrame su música altanera
con estruendo marcial, de zona en zona.
¡Oh emperatriz herida y sin corona!
¿No ves cómo se pliega tu bandera
cuando adviertes que ríes placentera
al mismo que tu herida encona?
Sé heroica y digna ¡oh! Patria....todavía
aunque ave inicua te rasgó la entraña
¡no te avergüence infamia y cobardía!
".

Del mismo poeta es una de las estrofas más conocidas por los panameños, la que culmina su poema Canto a la bandera donde con vibrante exaltación clama por conductas combativas:

"¡Bandera de la patria! Sube..., sube
hasta perderte en el azul... Y luego
de flotar en la patria del querube;
de flotar junto al velo de la nube,
si ves que el Hado ciego
en los istmeños puso cobardía.
Desciende al Istmo convertida en fuego
Y extingue con febril desasosiego
A los que amaron tu esplendor un día
".

En 1906, después de algunos años de ausencia, la poetisa Amelia Denis de Icaza regresa al Istmo, donde la ocupación estadounidense de la franja canalera es una realidad hiriente. La respuesta literaria de la autora panameña es su poema "Al Cerro Ancón", una hermosa composición evocadora y preñada de angustia y de impotencia por el vergel arrebatado:

"Ya no guardas las huellas de mis pasos,
Ya no eres mío, idolatrado Ancón.
Que ya el destino desató los lazos
Que en tu falda formó mi corazón.
Cual centinela solitario y triste
Un árbol en tu cima conocí:
Allí grabé mi nombre, ¿qué lo hiciste?
¿por qué no eres el mismo para mí?
¿Qué has hecho de tu espléndida belleza,
de tu hermosura agreste que admiré?
¿Del manto que con recia gentileza
en tus faldas de libre contemplé?
¿Qué se hizo tu chorrillo? ¿Su corriente
al pisarla un extraño se secó?
Su cristalina, bienhechora fuente
En el abismo del no ser se hundió.
¿Qué has hecho de tus árboles y flores,
mudo atalaya del tranquilo mar?
¡Mis suspiros, mis ansias, mis dolores,
te llevarán las brisas al pasar!
Tras tu cima ocultábase el lucero
Que mi frente de niña iluminó:
La lira que he pulsado, tú el primero
A mis vírgenes manos entregó.
Tus pájaros me dieron sus canciones,
Con sus notas dulcísimas canté,
Y mis sueños de amor, mis ilusiones,
A tu brisa y árboles confié.
Más tarde con mi lira enlutecida,
En mis pesares siempre te llamé;
Buscaba en ti la fuente bendecida
Que en mis años primeros encontré.
¡Cuántos años de incógnitos pesares,
mi espíritu buscaba más allá
a mi hermosa sultana de dos mares,
la reina de dos mundos, Panamá!
Soñaba yo con mi regreso un día,
De rodillas mi tierra saludar:
Contarle mi nostalgia, mi agonía,
Y a su sombra tranquila descansar.
Sé que no eres el mismo; quiero verte
Y de lejos tu cima contemplar;
Me queda el corazón para quererte,
Ya que no puede junto a ti llorar.
Centinela avanzado, por tu duelo
Lleva mi lira un lazo de crespón;
Tu ángel custodio remontóse al cielo...
¡ya no eres mío, idolatrado Ancón!
".

Estas estrofas tan sentidas hallaron profundo eco en todos los panameños, más dados a las experiencias emotivas que a las bélicas. También han sido generadoras de otros textos, como el volumen de cuentos de Pedro Rivera, titulado Las huellas de mis pasos, como reza el final del primer verso.

Demetrio Korsi expresó de varias formas su descontento por la presencia estadounidense en el suelo panameño. Los retratos de la ciudad de Panamá invadida por marinos y soldados, y por las mil razas al sol se perfeccionan cuando enfoca la corrupción que genera la presencia de los extraños como se pinta en el poema "Glosa":

"¡La juventud se suicidó sonreída
con el ron del país.
Mulatas de la calle 17,
Cumbia de Pedregalito!
Me sonreía desde el balcón;
La caja de música del bachiche
Tintirineaba los valses
La responsabilidad de la tarde
(¿un 30 de febrero?).
¡Rumberas del cabaret,
noches de bailamono y cocobró!
La historia de esas mujeres se asoma al Canal.
Una se suicidó frente a un espejo,
Otra tiene un hotel en Marsella.
Y ¿qué importa?
Quiero ser vaporino, iré muy lejos,
Yo compraré en los puertos tu sonrisa
".

El mismo Korsi escribe la siguiente frase lapidaria: "La libertad no es otra cosa que una estatua en Nueva York contemplando Wall Street y dando la espalda al Sur".

Escritores de todos los géneros incluyen el problema canalero en su temática, algunos con propósitos testimoniales, desnudos de odios; otros con apasionada virulencia. Perteneciente a la primera tendencia se encuentra la novela Puente del mundo, de Renato Ozores, quien razonadamente niega la perpetuidad de la frase que se ha convertido en estribillo:

"Puente del mundo... ¿Quién lo dijo alguna vez? ¿Por qué se repite... por los panameños? La frase tiene su contenido negativo de algo que se desintegra sin cesar... y no es verdad... Puente del mundo... para los que llegan y se van... Pero no para todos... No, para los que se quedaron entregando sus cuerpos a la tierra amada y a la patria sus mejores esperanzas... no para los panameños que tanto tienen que luchar contra el incesante acoso de lo extraño para conservar lo propio... lo eterno".

Del mismo tenor es la novela de Gil Blas Tejeira, Pueblos perdidos, obra que relata las peripecias de la titánica obra de la construcción del canal de exclusas y el sacrificio de los llamados pueblos de la línea (a través de ellos se tendió la línea del ferrocarril transístmico) que sucumbieron bajo las aguas del lago Gatún.

En el otro cause se encuentran las novelas de Joaquín Beleño C. Luna Verde,Curundú y Gamboa Road Gang. En ellas la denuncia es fustigante y dolorosa, hiere la injusticia, la discriminación, la prepotencia del gringo, la impotencia de los nacionales y la complicidad de los gobiernos panameños.

La poesía recogió mejor que otros géneros la respuesta dolida o airada de los panameños por la presencia impuesta de los norteamericanos, desde la décima popular de sabor campesino hasta la poesía culta, abordaron el tema con las emociones más diversas. Una décima de Carlos González Bazán proclama lo siguiente:

"Que flote allí mi bandera
En la Zona del Canal
Que flote de igual a igual
Aunque el gringo no lo quiera
".

Y el hermoso poema de José Franco, "Panamá defendida", expresa en sus estrofas:
"También
"The Canal Zone" es una brasa ardiendo,
Patria Mía.
Si fuera el canal
Un sitio dulce,
Si fuera un
Sendero de alborozo,
Si abriera sus
Compuertas
A la dicha
Del hombre sin remilgos;
Si la bandera nuestra
Tremolara en sus aguas,
Si no decapitaran
La alegría...
Iríamos contigo,
Saludando,
Haciendo un mundo bueno.
Sería el canal un sitio puro,
Un eterno vehículo de amor.
Pero la gruta rubia del gold roll
Ha sido un cráter sucio,
De esputo y pus, de huesos
Y de carne devorada.
Porque mientras exista un silver roll
De negros y un gold roll de
 blancos,
Y haya un prostíbulo
Por cada dólar
Que penetre en nuestra tierra,
Y los indios se pudran
Junto a las plantaciones
De banano
No habrá paz
.
Ni habrá fundamentales
Regocijos,
Ni habrá un mantel de amor
Para el dolor antiguo de la
Patria
".

La agresión armada de los norteamericanos acantonados en la Zona del Canal, acaecida el 9 de enero de 1964, dejó el trágico saldo de veintidós muertos panameños y también un enorme estupor, una gran ira y un profundo charco de odio que se ha trasladado a la poesía, a la novela y al teatro. De igual manera, la reciente invasión del ejército norteamericano al territorio panameño, ocurrida el 20 de diciembre de 1989, ha generado diversas respuestas literarias en los géneros poéticos, narrativos, ensayísticos y testimoniales. Son tantos los textos alusivos a estos eventos, que su reseña necesita de un espacio generoso. Para los panameños, los versos solemnes y emotivos de Elsie Alvarado de Ricord expresan el sentimiento más elevado del alma de la patria frente a esos hechos históricos:

"La sangre de los héroes no es estéril,
Es río desbordado que fecunda
Con dolor, las entrañas de los pueblos.
...........................................................
Los héroes no yacen en la tumba:
Remueven la conciencia de los pueblos
". (2)

Literatura oral y tradición

Tal y como ocurre en diversas culturas, la ignorancia o falta de educación ha provocado que la mente humana dé origen a diferentes “historias”, con la finalidad de explicar todo aquello que no se acierta a comprender. Estas “explicaciones” transmitidas inicialmente por vía oral han dado vida a variados tipos de:

    Mitos: es un relato que refiere a acontecimientos prodigiosos, protagonizados por seres sobrenaturales o extraordinarios, tales como dioses, semidioses, héroes o monstruos. Mitos panameños son: La Tepesa, La Pavita de Tierra, El Chivato, la Silampa, etc.

    Cuentos: El cuento es una narración breve de carácter ficcional protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Cuentos panameños son: La boina roja (Rogelio Sinán), Los alacranes (Manuel Ferrer Valdés), El Cerquero (César A. Candanedo), Herenia la lejana (Ramón H. Jurado), entre otros.

    Leyendas: Una leyenda es una narración tradicional que incluye elementos ficticios, a menudo sobrenaturales, y se transmite de generación en generación. Se ubica en un tiempo y lugar que resultan familiares a los miembros de una comunidad, lo que aporta al relato cierta verosimilitud. Leyendas panameñas son: La leyenda de la Niña encantada del Salto Pilón,  Las Comadres, Setetule, etc.

    Juegos y rondas: Los juegos infantiles son actividades espontáneas que los niños realizan, casi siempre con la finalidad de demostrar habilidades. Entre ellos tenemos: La gallina ciega, Los trompos, Materilerilerón, El gato y el ratón, etc.

Las rondas infantiles son juegos colectivos de los niños que se transmiten por tradición. Se cantan con rimas y haciendo rondas con movimiento. En su mayoría han sido originarias de España y se han extendido por Latinoamérica.  Normalmente, cuando hay niños que juegan a rondas hay bullicio y algarabía y bulle la alegría del grupo con ingenuidad e inocencia. "Mambrú se fue a la guerra", "Aserrín, Aserrán", La vieja Inés,  o alguna otra similar.

    Las tallas: son narraciones breves, que aparentan ser cotidianas y verdaderas; pero, que involucran una exageración en su desenlace. Por ejemplo:
“Había una vez un hombre que tenía tanta fuerza en sus manos, que apretó una moneda de los Estados Unidos y, después de un rato, tenía su mano mojada; porque la apretó tanto que hizo orinar al búfalo de la moneda.”

    Los colmos: son consejas generalmente humorísticas, que también requieren de la astucia y ligereza mental de las personas.
Ej. ¿Sabes cuál es el colmo de todos los colmos?
Que un mudo le diga a un sordo que el ciego lo esta mirando.


-    ¿Sabes cuál es el colmo de los colmos?
Perder un imperdible.


    Las nanas: Llamadas también canciones de cuna, son parte de las tradiciones que aparecen en América. Tienen sus orígenes en el cancionero español popular y fueron transmitiéndose oralmente de generación a generación. Se cantan en voz baja o susurrando, y sirven para ayudar a calmar y hacer dormir a los niños. La mayoría de ellas se refieren al Niño Jesús y tienen un origen católico. Ej.

Duérmete mi niño
Duérmete, mi niño
Duérmete, mi sol,
Duérmete, pedazo
de mi corazón.
San José y la Virgen
y Santa Isabel
Andan por las calles
de Jerusalén,
preguntando a todos
por el niño Dios
y todos responden
que saben de él.


    Las adivinanzas: Son especies de coplas utilizadas para despertar la curiosidad y la agudeza mental de los niños. Algunos ejemplos son:
                            Una señorita muy enseñorada,
                            que siempre va en coche
                            y siempre va mojada
                          ¿Qué es?
                            La lengua

 Una vieja larga y seca,
Derritiendo la manteca.
La Vela

 Te la digo y te la digo,
te la vuelvo a repetir,
te la repito mil veces
y no me la sabes decir.
La tela

Trabalenguas: Los trabalenguas son juegos de palabras con sonidos difíciles de pronunciar juntos. Lo interesante de los trabalenguas está en poder decirlos con claridad y rapidez, aumentando la velocidad sin dejar de pronunciar ninguna de las palabras. Ej.
El Coco
-¡Compadre, cómpreme un coco!
-¡Compadre, coco no compro!, porque el que poco coco come, poco coco compra.
¡Yo, como poco coco como, poco coco compro!



    Jitanjáforas: es un enunciado lingüístico constituido por palabras o expresiones que en su mayor parte son inventadas y carecen de significado en sí mismas. Ej.
Viene gondoleando la golondrina
al horitaña de la montazonte.
La violondrina y el goloncelo,
descolgada esta mañana de la lunala,
se acerca a todo galope.


    La décima: es una estrofa constituida por 10 versos octosílabos, distribuida en a/b/b/a/a/c/c/d/d/c que significa las estrofas que tienen que rimar. Actualmente, se usa esta palabra con el sentido específico de décima espinela o espinela. Ej.

Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
"¿Habrá otro -entre sí decía-
más pobre y triste que yo?"
Y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.
                                    
                Pedro Calderón de la Barca



    La copla: es parte de la poesía popular panameña, heredada de los españoles; se usa en la saloma campesina, el tamborito y la décima improvisada. Ej.

Yo no canto porque sé 
 ni porque mi voz es buena;
 yo canto para que sufran
 más de cuatro vidajenas.


    La tamborera: Es un género musical (música y letra), creado por el gran músico panameño Ricardo Fábrega durante la primera mitad del Siglo XX, nacido del Tamborito y la Cumbia panameña mezclado con el son y danzón cubano; cuyo objetivo era identificar cada uno de los sectores geográficos del país, con propósito de integrarlos a su devoción por las instituciones raizales de la identidad cultural propia del panameño. Ej.

Que te parece cholito
qué te parece cholito

que nos quieren separar
como si la ausencia fuera
 remedio para olvidar. (3)



Bibliografía citada por Isabel Barragán de Turner:

  • ALVARADO DE RICORD, Elsie, Escritores panameños contemporáneos (Panamá, 1962).

  • CORREA VÁSQUEZ, Pedro, Revelaciones (Panamá, 1985).

  • DEL SAZ, Agustín, Antología general de la poesía panameña (Barcelona, 1973).

  • FERNÁNDEZ CAÑIZALES, Víctor, La Patria en la lírica istmeña (Panamá, 1971).

  • JARAMILLO LEVI, Enrique, Antología de la joven lírica panameña (México, 1957).

  • MARTÍNEZ ORTEGA, Aristides, La modalidad vanguardista en la poesía panameña, Estudio y Antología (Panamá, 1973).

  • MIRÓ GRIMALDO, Rodrigo, La Literatura Panameña, Séptima Edición (Panamá, 1987).
  • -- El Cuento en Panamá (Panamá, 1950).
  • -- Orígenes de la literatura novelesca en Panamá (Panamá 1948).
  • -- Cien Años de Poesía en Panamá (1852-1952) (Panamá, 1953).
  • -- Itinerario de la Poesía en Panamá. 1502-1974 (Panamá, 1975).

  • GARCÍA S., Ismael, Historia de la literatura panameña, Segunda Edición (México, 1972).

  • PICÓN, César, et. al, Travesía Literaria por el Canal de Panamá. Poesía, décima, cuento, novela, crónica, testimonio, entrevista, teatro, UNESCO (Panamá, 1997).


          (3) es.wikipedia.org/wiki/Literatura_de_Panamá

Actividades sugeridas:
1. Redacta textos paralelos valorativos sobre cualquiera de las modalidades literarias estudiadas.

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